lunes, 21 de noviembre de 2011

Olvidé a caminar los tres pasos y medio que separan tu cama de mi ventana, a recorrer a tientas el pasillo, a soñar a medias tintas. Me acordé de olvidar, lo dicen doce centímetros cuadrados de papel amarillo sobre la estantería. Lo gritan cuarenta grados absolutamente inocuos cuando el cristal se enfría.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Me llueve el alma. Con claros intermitentes que no ganan terreno a la tormenta. Me pierdo en charcos, y mientras llueve frío aquí fuera, y además llueve frío ahí dentro. Me ahoga tanta agua, siempre igual, siempre lo mismo y sin embargo, cálido, gris, lacerante, enfermo.