miércoles, 28 de mayo de 2014

Hoy todo era mentira. La lluvia era mentira y no llovía. De cómo el amor nos dejó ciegos, y detrás de las cortinas nuestras formas se lamen las heridas. De cómo la verdad es contagiosa y sin quererlo ni beberlo nos han robado las nauseas, nos han curado las ansias. Aunque lo de no beberlo era mentira también, como todo, embriagados de todo lo placebo que puede ser sin serlo, anestesia de broma cuando las luces se apagan. Hoy todo era mentira y sin embargo me han pintado tus recuerdos la cara, otra vez, y vuelvo a escribir de más por no saber gritarlo y no querer rozarlo. Pero bien sabes que lo que cuento se lo han contado ya miles de veces, no iba a ser diferente por salir de la entrañas esta vez, por empañar las tardes y las noches que bebe de otros vasos, que vive de otros cuentos. La lluvia era mentira, y me sentaba bien, pero no llovía.